Los lanzamisiles Katiusha: el temido “Órgano de Stalin”


En el post de hoy os vamos a hablar de un arma de la Segunda Guerra Mundial que marcó un antes y un después en dicho conflicto. ¡Comencemos!

Durante la Segunda Guerra Mundial, uno de los ingenios bélicos que más impacto causó en el frente oriental fue el lanzamisiles múltiple soviético conocido como Katiusha (o Katyusha). Este arma, bautizada popularmente como el “Órgano de Stalin” por el rugido ensordecedor y repetitivo de sus descargas —que recordaba al sonido de un órgano de tubos—, se convirtió en un símbolo del poder de fuego del Ejército Rojo.

El Katiusha fue desarrollado a finales de los años 30 en la Unión Soviética como un sistema de artillería de cohetes montado sobre camiones. La idea era simple pero devastadora: lanzar una gran cantidad de proyectiles en un corto espacio de tiempo para saturar las posiciones enemigas.

Su primera aparición en combate se produjo en 1941, durante la invasión alemana de la URSS (Operación Barbarroja). El efecto psicológico fue inmediato: no solo causaba enormes destrozos materiales, sino que sembraba el pánico entre las tropas de la Wehrmacht.

Montaje móvil: el modelo más popular, el BM-13, solía ir montado sobre camiones ZIS-6, aunque con el tiempo se adaptó también a tanques, tractores y otros vehículos.

Potencia de fuego: podía disparar entre 16 y 48 cohetes en apenas unos segundos, cubriendo un área extensa.

Proyectiles: cada cohete llevaba entre 20 y 40 kg de explosivo, con un alcance de hasta 8-9 km en los primeros modelos.

Velocidad de despliegue: su carácter móvil permitía atacar rápidamente y retirarse antes de que la artillería enemiga pudiera localizar la posición.

El apodo: “Órgano de Stalin”

Los soldados alemanes lo llamaron Stalinorgel (Órgano de Stalin) porque al disparar emitía un bramido grave y repetitivo que evocaba las notas de un órgano. Para las tropas que lo sufrían, el sonido se convirtió en sinónimo de destrucción y caos.

Ventajas:

Alta capacidad de fuego en poco tiempo.
Movilidad y facilidad para esconderse tras un ataque.
Efecto psicológico demoledor.

Desventajas:

Menor precisión que la artillería convencional.
Largo tiempo de recarga.
Requería disparar en masa para ser realmente efectivo.

Los Katiusha marcaron el inicio de la artillería moderna de cohetes múltiples. Tras la guerra, la Unión Soviética continuó perfeccionando este tipo de armas, inspirando a muchos ejércitos en el mundo. Hoy en día, sistemas como el BM-21 Grad o el HIMARS estadounidense son herederos directos de aquel invento soviético.

¿Los conocíais? ¿Qué os ha parecido? ¡Os leemos en los comentarios!

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