Desde Medellín emerge TrasArder como una banda que no entiende el rock como un simple ejercicio sonoro, sino como un acto de posicionamiento. Su propuesta parte de la intensidad, la fricción y la emoción cruda, construyendo un bloque sonoro compacto que canaliza conflicto, catarsis y pensamiento propio. Con su EP debut homónimo y el contundente sencillo “Qué pretendes”, el proyecto pone sobre la mesa temas como la libertad mental, la presión social y los procesos de transformación personal, sin rodeos ni concesiones. En esta entrevista, TrasArder profundiza en la identidad que define su sonido, el fuego creativo que alimenta sus canciones y la necesidad de incomodar para despertar en un contexto donde tomar postura sigue siendo un acto de resistencia.
1. TrasArder nace en Medellín con una propuesta intensa y sin concesiones. ¿En qué
momento sienten que el proyecto tomó una identidad clara y propia?
La identidad de TrasArder estuvo pensada desde el inicio. Sabíamos cómo queríamos sonar:
una banda que funcionara como un solo bloque sonoro, con intensidad y emoción al frente.
Al principio navegamos entre referencias. Entre la composición y el ensayo, fuimos afilando el
criterio y consolidamos una estética actual. Fuimos identificando qué elementos eran
realmente nuestros, distorsión, ritmos, dinámicas, etc. Cada canción fue una oportunidad para
seguir puliendo nuestro sonido y volverlo más claro, más directo.
Y esa claridad se hizo más evidente a medida que avanzamos en el proceso: composición,
grabación y masterización. Ahí se terminó de consolidar nuestro sonido, porque cada etapa
nos obligó a decidir con más precisión qué se quedaba y qué no.
2. Definen su música como un canal de catarsis y posicionamiento personal. ¿Qué
emociones o conflictos suelen detonar el proceso creativo de la banda?
Diferentes emociones, en su mayoría intensas, surgen de las vivencias y de cómo nos sentimos
en el día a día.
También hay momentos en los que la chispa no viene solo de una emoción, sino de una
historia: algo que nos pasó, algo que vimos de cerca, una escena de la ciudad, una
conversación, una situación que se queda dando vueltas y pide convertirse en canción. Y ahí la
música funciona como canal no solo para descargar, sino para transformar todo eso en algo
con dirección. Lo traducimos a ritmo, dinámica, texturas y letras, hasta que la emoción o la
historia deja de quedarse adentro y se vuelve un tema que se puede cantar, tocar y compartir.
3. ¿Por qué el nombre TrasArder y qué representa dentro del concepto general del
proyecto?
El nombre TrasArder nació de esa necesidad de que, con solo escucharlo, ya sonara a energía
pura, algo que quema, que empuja, que no se queda quieto.
Dentro del concepto del proyecto representa la transformación, la idea de que después de
arder después de tocar fondo, romperse, atravesar una crisis o una etapa difícil, no
necesariamente viene el final, sino una versión más consciente y fuerte. Y haciendo alusión al
ave fénix, no se trata de romantizar el dolor, sino de reconocer que incluso de ahí puede nacer
una nueva manera de estar en el mundo.
En la música lo llevamos a ese lugar, canciones que suenan como un choque entre potencia e
introspección. Una catarsis que no se queda en la descarga, sino que deja algo claro: arder no
te destruye; también puede encenderte para volver distinto.
4. “Qué pretendes” se presenta como un manifiesto de libertad mental. ¿Qué los motivó a
escribir esta canción y qué necesidad expresa?
La motivación principal fue la urgencia de cuestionar lo establecido. Vivimos en un entorno
que constantemente nos empuja a seguir la corriente y a ceder ante la presión social bajo la
premisa de 'si no estás conmigo, estás contra mí'. Nos inspiró esa necesidad vital de recuperar
el criterio propio y sostener la voz individual, incluso cuando pensar distinto genera tensión.
Esta canción expresa la necesidad de defender la libertad mental. Es un llamado a no dejarse
manipular y a recordar que, cuando renuncias a pensar por ti mismo para evitar la
confrontación o el juicio ajeno, dejas de ser quién eres. Musicalmente, esa urgencia se tradujo
en una estructura veloz y frenética; queríamos que la música golpeara con la misma intensidad
que la letra, funcionando como un detonante que invite al oyente a despertar y a tomar su
propia postura.
5. La letra cuestiona la presión social y la idea de “si no estás conmigo, estás contra mí”.
¿Cómo viven ustedes esa dinámica en la actualidad?
Vivimos esa dinámica como una marea constante que intenta anular los matices. Hoy parece
que el mundo te obliga a elegir un bando en todo, y si no te alineas por completo con una
narrativa, inmediatamente eres señalado o excluido. Es esa cultura de la cancelación o el
señalamiento digital lo que refuerza la premisa de 'si no estás conmigo, estás contra mí'.
En la actualidad, vemos que mucha gente prefiere sacrificar su propia opinión con tal de
encajar o evitar el conflicto. Esa presión social es precisamente lo que nos motiva a usar el
rock como un escudo: preferimos que nuestra música sea un espacio de resistencia personal
donde lo importante no es pertenecer a un grupo, sino ser fiel a uno mismo.
6. Musicalmente, “Qué pretendes” es una canción corta, agresiva y directa. ¿Por qué
decidieron apostar por ese impacto inmediato?
“Qué pretendes" es una canción que no podía permitirse rodeos; la música tenía que ser
coherente con la urgencia del mensaje. Decidimos apostar por ese impacto inmediato porque
queríamos que la estructura reflejara esa sensación de fricción y confrontación de la que habla
la letra. Si estamos cuestionando la presión social y la pérdida de la autonomía, el sonido no
podía ser pasivo; tenía que ser una descarga que sacudiera al oyente desde el primer segundo.
Buscamos una sonoridad vanguardista y compacta. Al hacerla corta y agresiva, logramos que
la tensión no se disipe, sino que se mantenga concentrada, funcionando como un detonante
que incomoda y activa.
7. ¿Qué reacción esperan provocar en el oyente al enfrentarse por primera vez a esta
canción?
Lo que buscamos provocar inicialmente es un shot de adrenalina puro; que el oyente sienta de
inmediato esa descarga de energía sonora que caracteriza a la banda. Queremos que el
impacto físico del sonido sea la puerta de entrada, pero que no se quede solo ahí.
Nuestra intención es que, tras ese sacudón, el oyente se quede reflexionando y cuestionando
el mensaje de la letra. Buscamos que la canción funcione como un espejo confrontacional que
obligue a pensar, que la descarga de energía sirva para romper la inercia y que el mensaje
active el criterio propio. En definitiva, queremos que 'Qué Pretendes' sea una experiencia que
primero te golpea y luego te invita a despertar de la anestesia social.
8. El videoclip utiliza una narrativa simbólica con la figura de una bruja que hipnotiza a la
banda. ¿Cómo nació ese concepto y qué buscan representar con él?
La idea nació del director del videoclip, Jhoan Alzate. Cuando escuchó la canción nos comentó
que sería interesante mostrar justamente eso: cómo la presión externa puede “hipnotizarte” y
llevarte a actuar en automático, incluso sin que te des cuenta.
El videoclip de “Qué Pretendes” refuerza el mensaje desde una narrativa simbólica clara y
perturbadora. A través de la figura de una bruja que hipnotiza a los integrantes de TrasArder,
el video representa la pérdida del control. El entorno seduce, confunde y despoja al individuo
de su criterio hasta borrar su identidad.
La transformación final de la banda en personajes enmascarados es una metáfora directa:
cuando se renuncia a pensar por cuenta propia, se deja de ser uno mismo para convertirse en
una pieza funcional dentro del sistema de otro. En el fondo, es la misma idea de la canción
contada con imágenes: reconocer el trance, romper el hechizo y recuperar la voluntad propia.
9. La transformación final en personajes enmascarados es muy potente visualmente. ¿Qué
significado tiene para ustedes esa imagen?
Para nosotros esa imagen es la consecuencia de todo lo que plantea la canción: cuando cedes
tu criterio, poco a poco te vas borrando. La máscara representa ese punto en el que ya no
decides desde lo que eres, sino desde lo que el entorno espera; terminas actuando por inercia,
repitiendo discursos y cumpliendo un rol.
10. El EP debut “TrasArder” aborda temas como la autonomía, la nostalgia y el renacer
personal. ¿Existe un hilo narrativo que conecte las canciones?
Más que una cronología, el hilo narrativo del EP es la exploración de los ciclos de
transformación personal. Lo que conecta a estas canciones es la búsqueda de identidad frente
a diferentes tipos de ruptura: desde la ruptura con la presión social para defender la libertad
de pensamiento, hasta la ruptura con el pasado, con las ausencias o con las expectativas que
nunca se cumplieron.
El EP funciona como un recorrido emocional que transita por la urgencia de autonomía, la
melancolía de lo que no fue y la determinación de soltar para buscar un futuro mejor. Al final,
lo que une todo el trabajo es la resiliencia, la idea de que atravesar estas emociones intensas
por dolorosas o nostálgicas que sean es lo que nos permite renacer. Es nuestra forma de decir
que, tras el fuego de estas vivencias, nada vuelve a ser igual, pero lo que queda es una versión
mucho más honesta y propia de nosotros mismos.
11. ¿Por qué decidieron que el EP fuera homónimo y qué dice este trabajo sobre quiénes
son como banda?
Decidimos que fuera homónimo porque este trabajo es nuestra esencia pura; es el punto de
partida donde establecemos quiénes somos y qué venimos a decir. Llamarlo TrasArder es
subrayar el concepto que nos da nombre, la convicción de que solo al atravesar nuestras
propias emociones, logramos mutar y encontrar una voz propia.
Este trabajo dice que somos una banda que cree en la honestidad brutal y en el rock como un
vehículo de resistencia. Refleja que no tenemos miedo a transitar por matices distintos, desde
la agresividad de un manifiesto hasta la vulnerabilidad de una balada.
12. ¿Cómo fue el proceso de equilibrar la crudeza del sonido con una lírica tan introspectiva
y honesta?
Para nosotros fue más de hacer que sonido y letra contaran lo mismo. La crudeza está ahí
porque así se sienten muchas de esas emociones, no salen limpias, salen ásperas. Entonces la
prioridad fue que la instrumentación no compitiera con la introspección, sino que la resaltara.
Buscamos dejar arreglos más directos y una base rítmica bien firme para sostener el mensaje.
Elegimos momentos donde la banda aprieta y momentos donde se abre, para que la letra
tenga espacio y el impacto llegue mejor. La distorsión y la tensión están, pero con intención,
cuando la emoción se desborda, el sonido se desborda; cuando la letra necesita claridad, el
arreglo se limpia.
13. ¿Qué papel juega el conflicto y la incomodidad dentro de la propuesta artística de
TrasArder?
En TrasArder el conflicto y la incomodidad son el motor. Ahí es donde nace la necesidad de
escribir, cuando algo no encaja, cuando hay tensión entre lo que sentimos y lo que el entorno
exige, cuando hay una idea o una emoción que no se puede guardar más.
Nos interesa que la música no sea solo cómoda o decorativa, sino que mueva, que tenga
fricción, que te despierte, que te obligue a mirar hacia adentro. Por eso usamos la tensión en
el ritmo, las dinámicas y las texturas. Y al final la incomodidad, para nosotros, es una puerta.
No es quedarse en el caos, es atravesarlo, convertir esa presión en catarsis y en postura.
14. ¿Cómo están construyendo su propuesta en vivo y qué puede esperar el público de un
show de la banda?
Estamos construyendo el show con un enfoque muy claro: sonar bien y sonar sólidos. Le
metemos mucho a la calidad del audio y a preparar cada detalle, ensayos con objetivos,
arreglos bien amarrados, transiciones, tiempos y dinámica, para que todo se sienta
consistente de principio a fin.
El público puede esperar un show intenso y directo, un shot de adrenalina. Energía alta,
ejecución precisa y un sonido bien trabajado. No es solo tocar fuerte, es que cada tema tenga
impacto y que la experiencia se sienta potente desde el primer minuto.
15. En un contexto donde muchas bandas evitan tomar postura, ¿qué significa para
TrasArder hacer rock con discurso hoy en Medellín?
Para TrasArder hacer rock con discurso hoy en Medellín es una decisión de honestidad.
Transmitir lo que pensamos y sentimos. Si la música nace de la catarsis y del posicionamiento
personal, sería incoherente dejarla vacía cuando toca hablar de libertad, presión social,
identidad o de lo que vivimos en la ciudad.
También es una forma de resistir la neutralidad cómoda. Hoy muchas cosas te empujan a
suavizarte para no incomodar, pero el rock tiene sentido cuando incomoda con argumentos,
cuando pone preguntas sobre la mesa y cuando te obliga a mirarte. No buscamos convencer a
todo el mundo, buscamos ser claros con lo que somos.
Y hacerlo en Medellín tiene un peso especial, es una ciudad con contrastes fuertes, con
realidades muy distintas conviviendo al tiempo. Entonces el “discurso” no es una pose, sale de
lo cotidiano, de lo que vemos, de lo que nos atraviesa. En ese contexto, hacer rock con
discurso es decir: esto nos importa, esto nos duele, esto nos mueve, y no vamos a maquillarlo
para encajar.

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