#22: E 2/2


En el post de hoy os venimos a hablar de una locomotora electrica pionera de los ferrocarriles suizos. ¡Comencemos!
 
A comienzos del siglo XX, cuando el vapor aún reinaba sobre los rieles, un grupo de ingenieros suizos tuvo una idea revolucionaria: ¿y si las locomotoras funcionaran con electricidad en lugar de carbón?
 
Así nació la Brown Boveri E 2/2, una de las primeras locomotoras eléctricas del mundo y un ícono del inicio de la electrificación ferroviaria.
 
Fabricada por Brown, Boveri & Cie (BBC) hacia 1902, esta pequeña locomotora de aspecto curioso fue concebida como un prototipo experimental. Su estructura compacta —con solo dos ejes y un cuerpo casi cuadrado— escondía un potente motor eléctrico alimentado por corriente alterna monofásica, una innovación total para la época.
 
La E 2/2 podía desarrollar una potencia modesta, pero suficiente para mover trenes ligeros y realizar pruebas en líneas cortas, como el Seetalbahn suizo.
 
Lo que más llamaba la atención era su forma: parecía una caja metálica sobre ruedas, con dos pantógrafos y grandes tapas laterales que protegían los equipos eléctricos.
 
Aunque hoy pueda parecer un vehículo extraño, la Brown Boveri E 2/2 marcó un antes y un después.
 Demostró que la tracción eléctrica era viable, más eficiente y más limpia que el vapor.
 
Estas pruebas sentaron las bases para el desarrollo de locomotoras eléctricas modernas, que en pocas décadas dominarían los ferrocarriles de montaña suizos y luego se extenderían por toda Europa.
Suiza, con su abundante energía hidroeléctrica, fue pionera en electrificación ferroviaria.
 
La E 2/2 fue parte de ese impulso, y su legado sigue vivo en cada tren eléctrico que recorre los Alpes.
A día de hoy, algunos ejemplares y réplicas de estas locomotoras se conservan en museos ferroviarios como testimonio de una época de innovación y audacia.
 
Fabricante: Brown, Boveri & Cie (BBC)
Año de fabricación: ~1902
Tipo: E 2/2 (locomotora eléctrica de dos ejes)
Uso: Pruebas y servicios ligeros en líneas suizas
Energía: Corriente alterna monofásica
País: Suiza
 
¿Qué os ha parecido? ¿La conocíais? ¡Os leemos en los comentarios!

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El oso que fue a la guerra


En el post de hoy os venimos a hablar de un oso muy poderOSO. (Chiste malísimo). ¡Comencemos!

Durante la Segunda Guerra Mundial, un grupo de soldados polacos del II Cuerpo del Ejército se encontraba en Irán tras haber sido liberados de campos soviéticos. Un día, en un mercado, compraron algo insólito: un osezno huérfano. Lo llamaron Wojtek, que en polaco significa “el que disfruta de la guerra”. 

Wojtek creció entre soldados como uno más. Dormía en las tiendas, bebía leche condensada de botellas… y cuando se hizo mayor, aprendió a cargar cajas de munición imitando a los humanos. No porque se lo enseñaran, sino porque quería participar. Cuando veía a los soldados hacerlo, se levantaba sobre dos patas y agarraba las cajas con las delanteras.

La cosa se puso seria en la batalla de Monte Cassino (Italia, 1944). Para poder embarcarlo rumbo al frente, el ejército británico exigió que fuera “oficial”. Así que Wojtek fue alistado formalmente como soldado, con número, rango y paga (que gastaba en fruta).

En combate, ayudó a transportar proyectiles de artillería sin inmutarse por las explosiones. Los soldados decían que su sola presencia levantaba la moral como si alguien hubiese subido el volumen del ánimo colectivo.

Tras la guerra, Wojtek acabó en un zoológico de Edimburgo. Los antiguos soldados polacos lo visitaban y cuando le hablaban en su idioma, el oso se incorporaba y saludaba. Como quien recuerda que, durante un tiempo, fue parte de algo enorme.

¿Conocíais su historia? ¡Os leemos en los comentarios!

Reseñas: Miércoles (Temporada 2)

En el post de hoy vamos a profundizar un poco en la 2 temporada de Miércoles.

Llegar a la segunda temporada de Miércoles ha sido, para mí, volver a un lugar conocido, pero no exactamente igual. Si en la primera temporada el eje era la identidad y la soledad elegida, esta segunda profundiza en algo más complejo: qué ocurre cuando esa identidad ya está definida, pero el mundo insiste en acercarse.

Miércoles sigue siendo Miércoles. Su mirada afilada, su incomodidad ante lo emocional y su rechazo a lo superfluo permanecen intactos. Y eso es importante, porque la serie no intenta reformularla ni suavizarla. Sin embargo, esta temporada la coloca constantemente frente a las consecuencias de sus actos y de su forma de relacionarse. Ya no se trata solo de sobrevivir en Nunca Más, sino de convivir con los vínculos que, quiera o no, ha ido creando.

El misterio vuelve a ocupar un lugar central, más oscuro y más elaborado, pero funciona sobre todo como excusa para explorar las tensiones internas del personaje. Miércoles continúa siendo brillante y resolutiva, pero también más consciente de sus límites. No hay un giro emocional evidente ni una transformación forzada: lo que hay es resistencia, dudas y pequeños gestos que dicen más que cualquier confesión.

Como espectadora, esta temporada me ha resultado especialmente cercana. Hay algo muy real en esa dificultad para mantener la distancia cuando ya no estás sola del todo. Miércoles no aprende a expresar sentimientos de forma convencional, pero sí a reconocer que el aislamiento absoluto también pesa. Esa ambigüedad —querer estar sola y, al mismo tiempo, no del todo— atraviesa toda la temporada y conecta mucho con experiencias que muchas arrastramos desde la adolescencia hasta la adultez.

La serie también se permite profundizar más en su mundo: Nunca Más se vuelve un espacio más hostil, más político y más tenso. La sensación constante de amenaza, de no poder confiar plenamente en nadie, refuerza la forma en que Miércoles entiende las relaciones humanas. Aquí, la desconfianza no es un defecto, es una estrategia de supervivencia.

Visual y narrativamente, la temporada mantiene su coherencia: atmósferas cerradas, silencios incómodos, diálogos afilados y una protagonista que sigue observando más de lo que habla. Todo acompaña ese estado mental en el que no hay respuestas claras, solo intuiciones.

Al terminar la segunda temporada, la sensación no es de cierre, sino de afirmación. Miércoles no cambia quién es, pero sí acepta que ser fiel a una misma no implica necesariamente estar sola. Y ese matiz, tan pequeño como poderoso, ha sido para mí lo más valioso de esta entrega.

Verla ahora, no es solo seguir una historia: es volver a encontrarme con una forma de sentir que durante mucho tiempo parecía fuera de lugar. Miércoles no promete consuelo, pero sí algo más honesto: compañía en la rareza, incluso cuando esa rareza sigue caminando en solitario.

¿Que os a parecido la serie? ¿Como os hace sentir? Contarnoslo en los comentarios

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¿Es cierto que la palabra "canguro" significa "no entiendo"? La curiosa historia detrás de su nombre


En el post de hoy os venimos a romper un mito. ¡Comencemos!

Seguro que alguna vez has escuchado esta historia: unos exploradores británicos llegaron a Australia, señalaron a un extraño animal que nunca habían visto y preguntaron a un aborigen cómo se llamaba. Este, sin comprender la pregunta, respondió algo parecido a "no te entiendo". Los exploradores pensaron que ese era el nombre del animal y así nació la palabra canguro.

Suena genial, ¿verdad? El problema es que… no es cierto.

El verdadero origen de la palabra canguro procede del inglés kangaroo, que a su vez fue tomado de gangurru (también escrita kangurru), una palabra de la lengua Guugu Yimithirr, hablada por un pueblo aborigen del noreste de Australia.

En 1770, durante la expedición del explorador británico James Cook por la costa australiana, el naturalista Joseph Banks registró esta palabra al preguntar por el nombre de aquel peculiar marsupial. Décadas más tarde, el término pasó al inglés como kangaroo y, posteriormente, llegó al español convertido en canguro.

Entonces, ¿de dónde salió el mito? La historia del "no entiendo" se popularizó porque resulta muy fácil de recordar y parece perfectamente posible. A lo largo de la historia sí han existido casos en los que exploradores y colonizadores interpretaron erróneamente palabras de otros idiomas, por lo que la anécdota sonaba creíble.

Sin embargo, los lingüistas que estudiaron la lengua Guugu Yimithirr comprobaron que gangurru era una palabra auténtica que ya existía antes de la llegada de los europeos y que hacía referencia a una especie concreta de canguro, concretamente el canguro gris oriental.

Aunque hoy sabemos que la historia del "no entiendo" es un mito, continúa apareciendo en libros, documentales, conversaciones e incluso en internet. Es un buen ejemplo de cómo una explicación sencilla y sorprendente puede hacerse mucho más famosa que la verdadera. La próxima vez que alguien te cuente que "canguro" significa "no entiendo", ya tendrás la respuesta: no es una confusión lingüística, sino una palabra aborigen que ha viajado durante más de 250 años hasta formar parte de nuestro vocabulario.

¿Qué os ha parecido? ¡Os leemos en los comentarios!

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Los peregrinos leprosos de la aflicción sagrada

En el post de hoy os venimos a hablar de una nueva facción del Trench Crusade. ¡Id a conocerla!

«¡Cantad alabanzas al Señor, hermanos y hermanas! Exaltad el entumecimiento y la caída de la carne que Él considera oportuna mientras nos libera de nuestro pecado. Apreciad las marcas y surcos que Sus divinos dedos modelan, pues en vuestras cicatrices muestra el camino hacia la purificación. Rezad para que esta aflicción, la más sagrada, se adhiera a vosotros hasta que vuestra alma sea digna del cielo. El sufrimiento es el consejo más sabio del Señor; en verdad, ¿acaso no lo reservó en su plenitud para su único hijo? He aquí que somos benditos por seguir Sus pasos, con santos dedos torcidos y párpados incapaces de resguardar nuestros ojos de la verdad de Su amor».

— Profeta Solon, Proclamaciones de Su Don

Incluso un gusano se revuelve.

Será por el clamor de campanas e himnos que se les oiga. Será por el perfume férreo de costras empapadas en mirra, que se filtra desde incensarios de bronce, que se les huela; y será por el pesado correr de cuerpos enfermizos, apenas contenidos por vendas amarillentas y el tintineo danzante de iconos sagrados, que se les vea. Pero será por sus manos, unidas en una bendita rigidez artrítica alrededor de la garganta del hereje, que se les reconocerá. Son dolor y piedad, son iglesia y trinchera, son leprosos y peregrinos. Reunidos como multitudes aullantes en las Procesiones de la Aflicción Sagrada, los Peregrinos Leprosos son los nudillos ensangrentados de la Cristiandad, cuerpos y mentes demasiado mortales, reformados durante siglos en el crisol de la Gran Guerra.

Comunidades de fieles refugiados desposeídos por el conflicto, declaradas “procesiones sagradas” por bula papal, cuentan con registros oficiales que se remontan a las Guerras del Triclavianismo en el siglo XIII. Sin embargo, la primera verdadera Procesión de la Aflicción Sagrada se formó al inicio de las Guerras del Cadáver, liderada por el ahora venerado y legendario Profeta Solón. Cuando el Príncipe de la Putrefacción, Beelzebub, desató el Grial Negro sobre Europa, innumerables caravanas de enfermos y moribundos huyeron de sus hogares infectados y saturaron las arterias de las rutas comerciales del continente. El rebaño de Solón, gravemente afectado por la lepra y las enfermedades que esta genera, fue uno de los muchos a los que se les negó el paso por pueblos y ciudades debido al temor al contagio.
Cerca de la muerte y enfurecido por el egoísmo de sus compañeros cristianos, el Profeta buscó el martirio en nombre de sus seguidores.

Para horror de la procesión, Solón y sus compañeros leprosos se encerraron en una tumba cercana para perecer, e instaron a su rebaño a desenterrar y exhibir sus restos a través de las puertas de la ciudad siete días después, para demostrar las consecuencias de la negativa del pueblo.

Sin embargo, cuando esos siete días pasaron y la tumba fue abierta, el Profeta y sus seguidores emergieron sanos, fuertes y muy vivos. Todos alabaron a Dios por la milagrosa visita de la Bendita María, quien lavó su carne y les ordenó llevar sus aflicciones como un don del Señor: cada marca como una señal, cada lesión como una lección, para así forjar la fuerza de cuerpo y alma necesaria para derrotar a las fuerzas del Infierno.

Superados por el gozo sagrado, los peregrinos partieron de inmediato en todas direcciones para difundir la buena nueva hasta donde sus piernas dañadas pudieran llevarlos, mientras que el propio Solón viajó por el norte de África, dejando tras de sí muchas más procesiones.

En las décadas y siglos venideros, las Procesiones de la Aflicción Sagrada abrazaron el Milagro de Solon no solo como un sentimiento figurado de que “el dolor te hace más fuerte”, sino como un mandato para movilizarse y cumplir su destino. Deben, literalmente, derrotar a las fuerzas del Infierno mediante demostraciones de fuerza y valentía fanáticas. Seguidores del Señor de todos los rincones de la Creación viajan para unirse a la gloria estruendosa de las Procesiones, a menudo atraídos por el mensaje de que cualquier dolencia que porten es una señal del amor de Dios y no un castigo. Quizás lo más sorprendente para muchos sea la calidez y disposición con la que las Procesiones aceptan a nuevos aspirantes. Pero cada miembro recuerda bien las circunstancias que les llevaron a buscar estas caravanas errantes, ya fueran dolores del cuerpo, de la mente o de la reputación.

Aunque cada Procesión posee rituales de iniciación únicos, todas honran los Ritos de la Pura Tzaareth.

El rito comienza con cada aspirante confesando tanto sus pecados como su sufrimiento ante los Castigadores Lazaristas. Una vez completado este primer paso, el aspirante, a menudo entre lágrimas, camina a través de la asamblea del resto de la Procesión, donde cada peregrino se acerca para ofrecer palabras de consuelo y comunidad bajo Dios. Solo cuando todos han dado la bienvenida al aspirante, el recorrido termina a los pies del Profeta Lazarista, quien durante ese tiempo ha grabado los pecados confesados del postulante en una piedra de molino. El aspirante se ata la piedra al cuerpo, y el rito concluye con la entrega de un nombre de virtud, una nueva identidad que marca su camino hacia el Cielo como Peregrino Leproso.

Tal intimidad con otros sufrientes conduce inevitablemente a la propagación de enfermedades físicas, pero esto se considera un pequeño precio a pagar por la unidad y la salvación. En raras ocasiones, la rueda de la fortuna gira de tal manera que esta mezcla comunitaria de aflicciones florece por completo en el cuerpo de un Peregrino Leproso, sin dejar parte alguna intacta por la voluntad del Señor. Estas almas marcadas sufren un dolor tan extremo que ningún daño mortal puede compararse, ya sea por espada o fuego, y se ven colmadas por la ira inviolable de Dios.

A diferencia de otras Procesiones de Peregrinos, no existen verdaderos límites al perdón de la Procesión de la Aflicción Sagrada, siempre que el compromiso con la redención sea auténtico e inquebrantable. Para aquellos que fallan, la naturaleza compasiva de los Lazaristas concede una última oportunidad de expiación entre las filas de los Prisioneros Eclesiásticos.

Cuando un Peregrino Leproso entra en los campos de batalla de la tierra de nadie, es una visión de violencia celestial. Los métodos que emplean para entregar a los herejes al Señor varían según la Procesión. Muchos, como las Procesiones Marianas lideradas por la Inquisición, prefieren bañar el campo de batalla en fuego con lanzallamas improvisados y cócteles molotov, para luego rematar a los supervivientes humeantes con bayonetas o armas de asta. Otros, como la Santa Caravana de San Dunstan, empuñan martillos de herrero y pesados manguales con campanas dentadas, aplastando a sus enemigos sin piedad y clavando sus pies al suelo. Aquellos que siguen a las bandas de guerra caballerescas de San Lázaro toman espadas y escudos, siguiendo la tradición de sus antiguos aliados.

Independientemente de sus armas, los Peregrinos Leprosos suelen preferir complejas composiciones de iconos sagrados como armadura en lugar de placas o cota de malla. Creen que la imagen de la Bendita María y otros santos patronos puede desviar proyectiles capaces de perforar incluso armaduras mecanizadas. Más comunes aún son aquellos que renuncian por completo a la protección, saltando entre trincheras con simples vestimentas harapientas, sin verse lastrados por peso innecesario.

El método distintivo de ejecución usado en todas las Procesiones de la Aflicción Sagrada consiste en su pesada piedra de molino, que retiran de sus cuerpos (la única ocasión en que se les permite hacerlo) para atarla al cuello de sus enemigos derrotados. Muchos son los herejes que se han ahogado en el barro bajo el peso de una piedra de molino, con sus últimos momentos llenos de confesiones extáticas de pecados, balbuceadas o ladradas a través de bocas repletas de dientes podridos consagrados y vendas empapadas en saliva. 

 ¿Qué os ha parecido? ¡Os leemos en los comentarios!

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Reseña: La paciente silenciosa de Alex Michaelides

Traductor: Laura Manero Jiménez 
Editorial: Alfaguara 
ISBN: 9788420435503 
Idioma: Castellano 
Número de páginas: 384 
Fecha de lanzamiento: 05/09/2019 

Sinopsis: SOLO ELLA SABE LO QUE SUCEDIÓ. SOLO YO PUEDO HACERLA HABLAR. 

Alicia Berenson, una pintora de éxito, dispara cinco tiros en la cabeza de su marido, y no vuelve a hablar nunca más. Su negativa a emitir palabra alguna convierte una tragedia doméstica en un misterio que atrapa la imaginación de toda Inglaterra. 

Theo Faber, un ambicioso psicoterapeuta forense obsesionado con el caso, está empeñado en desentrañar el misterio de lo que ocurrió aquella noche fatal y consigue una plaza en The Grove, la unidad de seguridad en el norte de Londres a la que Alicia fue enviada hace seis años y en la que sigue obstinada en su silencio. Pronto descubre que el mutismo de la paciente está mucho más enraizado de lo que pensaba. 

Pero, si al final hablara, ¿estaría dispuesto a escuchar la verdad? 

Ziortza: Esta historia esta narrada desde el punto de vista de Theo y Alicia, entre presente y pasado, hecho que al principio me ha hecho costado pillar la manera en la que estaba escrito el libro. 

La verdad es que es un libro cortito, que engancha bastante y que todo el rato te tiene en vilo para saber que es lo que ha pasado realmente con Alicia, ya que todo el momento del asesinato de su marido es muy raro, sobre todo porque ella se ha negado a hablar desde entonces. 

Theo es psiquiatra y solicita trabajo en el centro donde Alicia esta ingresada porque piensa que el puede hacerla hablar. La verdad es que durante toda la historia hay algo que huele raro y no se descubre hasta el final del libro, cosa que me ha pillado por sorpresa. 

Es una historia que te atrapa desde la primera página, porque quieres saber que ha pasado realmente esa fatídica noche y la verdad es que como ya os he dicho, os sorprenderá totalmente. La historia avanza entre lo que Theo vive y el diario que Alicia le entrega, dándole pistas de lo que recuerda antes del ataque. 

Creo que este libro es el claro ejemplo de que los buenos no son tan buenos ni los malos tan malos. 

¿Lo habéis leído? Os leemos en comentarios

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PokéLid de Sawsbuck, Kirlia y Fletchling


En el post de hoy os venimos a hablar de otra pokelid.

Pokémon representados:

Sawsbuck (#586)
Kirlia (#281) ×2
Fletchling (#661)

Descripción:

Esta hermosa PokéLid representa una escena primaveral rodeada de flores de ciruelo. En el centro aparece Sawsbuck avanzando entre las ramas florecidas, acompañado por dos Kirlia que parecen bailar elegantemente entre los pétalos. Sobre ellas, Fletchling aporta movimiento y vitalidad a la composición. El conjunto transmite armonía, naturaleza y la belleza de la primavera japonesa.

Tipos de los Pokémon:

Sawsbuck Normal / Planta
Kirlia Psíquico / Hada
Fletchling Normal / Volador
Elementos destacados del diseño
Flores de ciruelo (ume) en tonos rosas, blancos y rojos.

Escena inspirada en la llegada de la primavera.

Composición equilibrada con dos Kirlia danzando alrededor de Sawsbuck.

Presencia de Fletchling sobre las ramas florecidas.

Curiosidades:

Sawsbuck cambia la apariencia de sus astas según la estación del año.

Kirlia es conocido por sus movimientos elegantes, similares a una danza.

Fletchling suele habitar bosques y zonas arboladas, encajando perfectamente en este entorno natural.
Las flores representadas recuerdan a los famosos festivales de floración que se celebran en Japón cada año.

¿La habéis visitado? ¡Etiquetadnos en las fotos!


Pokelid 001


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