En el post de hoy os venimos a hablar de una marca icónica de los años 90.¡Comencemos!
Si creciste en los años 90 o principios de los 2000, es muy probable que en tu armario (o en el de tus hermanos) hubiera alguna prenda de Charanga. Aquellos conjuntos de colores alegres, los petos vaqueros, las camisetas con dibujos tiernos y los vestidos de flores que tantas madres elegían con cariño forman parte de la memoria colectiva de una generación entera.
Charanga nació en Málaga en 1991, de la mano de un grupo de emprendedores que soñaban con crear una marca de moda infantil española, alegre y accesible, pero con un toque de diseño cuidado.
Desde el principio, su filosofía fue clara: ofrecer ropa cómoda, moderna y de buena calidad, pensada para acompañar a los más pequeños en su día a día —en el colegio, en los cumpleaños o en esas fotos familiares que hoy nos sacan una sonrisa.
Con una imagen fresca y cercana, Charanga apostó por un modelo de tiendas propias y franquicias, lo que permitió que su logo se extendiera rápidamente por toda España. En poco tiempo, se convirtió en una referencia dentro de la moda infantil nacional.
Durante los años 90 y principios de los 2000, Charanga fue sinónimo de infancia feliz. Sus colecciones llenas de color, estampados dulces y conjuntos coordinados eran un básico en los escaparates de los centros comerciales.
Muchos recuerdan visitar la tienda con sus padres antes del inicio del curso escolar, buscando ese conjunto “para estrenar” el primer día de clase o el vestido perfecto para las fotos de comunión.
En una época donde aún no existían tantas marcas infantiles globales como hoy, Charanga fue pionera en ofrecer un estilo propio: ni muy clásico ni demasiado moderno, con un equilibrio que gustaba tanto a los niños como a los padres.
Con el paso de los años, la marca fue creciendo hasta tener presencia en más de 200 puntos de venta en España y en varios países. Su sede en el Parque Tecnológico de Andalucía, en Málaga, alberga las áreas de diseño, producción y logística, consolidando a Charanga como una empresa con corazón andaluz pero visión internacional.
Además, la firma supo adaptarse a los nuevos tiempos: abrió su tienda online, renovó su imagen corporativa y apostó por campañas visuales modernas, sin perder su esencia infantil y familiar.
Actualmente, Charanga sigue ofreciendo colecciones para bebés, niñas y niños hasta los 14 años. Sus prendas mantienen ese espíritu alegre y cómodo que la caracterizó, pero incorporan tendencias actuales y materiales más sostenibles.
La marca continúa evolucionando, enfrentando los retos del mercado y adaptándose a las nuevas generaciones de padres que crecieron, precisamente, vistiendo Charanga.
¿La conoceís? ¿Habéis llevado ropa de esta marca? ¡Os leemos en los comentarios!

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