Jon: Hoy quiero compartir mi opinión sobre DisneySea, el parque temático de Disney ubicado en Tokio. La verdad es que, hasta que mis amigos lo mencionaron, yo ni siquiera sabía que existía este parque. Aun así, cuando propusieron ir, acepté sin pensarlo demasiado: al fin y al cabo, es Disney, seguro que estaría bien. Además, saber que es el único DisneySea del mundo me despertó aún más la curiosidad.
Confieso que no soy muy fan de los parques de atracciones. No me van mucho las montañas rusas ni las atracciones de adrenalina; yo soy más del tipo que se queda fuera guardando los bolsos y las chaquetas. Aun así, fuimos con la idea de pasar un buen día sin grandes expectativas. De hecho, pensábamos que no sería necesario madrugar, que con llegar sobre las 9 o 10 de la mañana bastaría para verlo todo. Error. El parque es enorme y está increíblemente ambientado, así que vale la pena ir temprano para aprovechar el día al máximo.
Desde la entrada ya te sumerges en otro mundo. Como se ve en la foto de arriba, la puerta principal recrea un auténtico pueblo italiano, digno de una película de Pixar o Disney ambientada en Italia. Pero eso es solo el comienzo. Hay zonas que te transportan a lugares completamente distintos:
Un pueblo estadounidense de los años 20, lleno de detalles.
El reino de La Sirenita, precioso y lleno de encanto.
La zona de Aladdín, que te hace sentir dentro de un bazar árabe o marroquí, con una ambientación espectacular.
Las atracciones son una maravilla, especialmente porque muchas son acuáticas, lo que hace la experiencia aún más divertida y original. Algunas incluso te emocionan hasta el punto de soltar una lagrimita, sobre todo si creciste en los 90 y te criaste con las películas clásicas de Disney en VHS, como La Sirenita, Pinocho o Aladdín.
La sección de tiendas también merece mención aparte. Hay muchísimo merchandising exclusivo y de gran calidad, así que si eres fan de Disney, prepárate para querer llevártelo todo.
Uno de los detalles que más me encantó fueron los puestos de palomitas: cada uno tiene su propio cubo temático basado en alguna película. Había, por ejemplo, uno de Toy Story y otros de distintas películas que ahora no recuerdo, pero todos eran geniales y coleccionables.
En definitiva, DisneySea es una visita imprescindible si estás en Tokio. Es un parque único en el mundo, bellamente tematizado y con una atmósfera mágica. Si tienes un día libre, no lo dudes: vale completamente la pena. Eso sí, ve con tiempo, porque el parque es grande y hay mucho por descubrir.
La jornada termina con un espectáculo nocturno de fuegos artificiales y una cabalgata espectacular, un cierre perfecto para un día inolvidable. Solo un consejo final: tras el espectáculo, el parque cierra por completo, incluidas las tiendas, así que ¡organízate bien si piensas hacer compras al final!

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