1. Colócate correctamente
- Sujeta una mancuerna en cada mano con un agarre firme.
- Coloca los pies a la anchura de las caderas, con las puntas mirando al frente.
- Lleva la cadera hacia atrás e inclina el tronco hasta que el pecho quede orientado hacia el suelo.
- Mantén la espalda completamente recta y el abdomen activo durante todo el ejercicio.
2. Posición inicial
- Deja que los brazos cuelguen de forma natural.
- Alinea hombro, codo y muñeca.
- Mantén una ligera flexión de los codos; el brazo debe estar lo más alargado posible sin bloquear la articulación.
3. Fase de tracción
- Lleva las mancuernas hacia la cadera o hacia el bolsillo del pantalón.
- Mantén los brazos cerca del cuerpo durante todo el recorrido.
- Piensa en juntar las escápulas al final del movimiento y en llevar los codos hacia atrás sin doblarlos en exceso.
Un truco muy útil: imagina que tienes una esponja en cada axila y quieres sacar toda el agua apretándola. Esa sensación de "aplastar" con la axila es la que debe generar el trabajo del dorsal.
4. Descenso controlado
- Baja las mancuernas lentamente hasta volver a la posición inicial.
- Mantén siempre la tensión en los dorsales y evita relajar completamente la espalda.
- Flexionar demasiado los codos y convertir el ejercicio en un remo convencional.
- Redondear la espalda por no mantener el abdomen activo.
- Utilizar impulso con el cuerpo o balancearse para mover más peso.
- Dejar caer las mancuernas en la bajada en lugar de controlar el movimiento.
Recuerda
En el remo seal buscamos calidad antes que cantidad. Mantén una espalda estable, el abdomen firme, una ligera flexión de codos y dirige el movimiento hacia la cadera. Si sientes que tus dorsales trabajan desde el inicio hasta el final de cada repetición, ¡lo estás haciendo correctamente!
¿Ya has probado el remo seal? Os leemos en comentarios.

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